sábado, 20 de octubre de 2012

"Conocí al Levante viendo a Ballesteros ganar en carrera a CR7"


Obafemi Martins se presentará el domingo ante el Getafe al frente del Levante.
¿Qué significa Obafemi?
El rey me ama.
¿Cómo supo que existía el Levante?
En un partido con el Real Madrid. Vi a un tipo que le ganaba una carrera a Cristiano Ronaldo y me quede pasmado. ¿Quién es ese viejo?, ¿cómo puede correr así?, me pregunté. Era Ballesteros. Ahora que le conozco veo lo gran jugador que es, cómo sigue en Primera a sus 37 años.
¿Tenías más ofertas?
Sí, pero me convenció que al Levante. No me fue bien en Kazán, y vine a España.
¿Qué es lo que más le ha sorprendido de su nuevo equipo?
Lo que bailan en el vestuario. Juanlu no para, es tremendo.
¿Dónde empezó a jugar?
En las calles de Lagos, sin zapatos, con los amigos. Mi primer equipo fue el FC Ebeidei. A los 16 años me fichó la Reggiana.
¿Pasó hambre de niño?
Nunca, mi familia no es pobre. Fuimos siete hermanos, cuatro chicos y tres chicas. Uno de ellos murió hace un año, también jugó: en el Partizán de Belgrado, entre otros clubes. Mi madre compraba arroz, lo cocinaba y lo vendía. Mi padre se jubiló pronto.
Me dijo un día Jesús España, el atleta, que si llevamos bicicletas a Kenya jamás un blanco ganará el Tour.
No toda África es igual. En Kenya que hay personas que tienen el agua a 30 kilómetros, y el colegio a 20. Y corren y corren… No fue mi caso. Los negros no somos todos iguales, Eto'o tiene un cuerpo distinto al mío, el fondista es otra cosa. Pero sí, las dificultades de la vida tiene ciertos aspectos que tienen mucho que ver con el deporte.
Habló del colegio. ¿Fue mucho, poco o nada?
No acabé, no me gustaba. Aprendí en la calle y en Europa. Hablo mi idioma, inglés e italiano. Y pronto me adaptare al español. Mi destino era el fútbol. Siempre recordaré cómo lloraban mis padres cuando me fui a jugar a Italia.
¿Y usted no lloró?
En Reggio Emilia, como nunca en mi vida. A los tres meses me quise volver. Me salvó, engañándome, una señora de allí. Me decía que mis padres iban a venir pronto y me confortaba. Toldo, el portero, también me ayudó, nunca le olvidaré. Mi primer móvil me lo compró él. "Toma, con esto llama a tu casa, me dijo. Era un Nokia pequeño. Y Vieri, un día se me presentó con un reloj de 8.000 euros. Y Cúper, el entrenador que más se preocupó por mí, fue él. Me llamó al primer equipo del Inter desde el filial.
¿Qué le pasó en Kazán?
No me adapté a Rusia. ¿El frío? Hay días a 30 bajo cero, pero fue todo. Llegó un momento en que temí desaparecer como futbolista y me planté. Decidí dejar de lado el dinero y luchar por ser otra vez jugador de fútbol. Apareció el Levante. He visto el peligro, el club quiero sepa que Martins va a luchar siempre, día a día y siempre. El día 28 cumpliré eso, 28 años aun me queda tiempo, pero ya no soi un chabal.
¿Ha decidido ser importante otra vez?
Por mí, por mis dos hijos, por la gente que confía en mí, he jugado en Italia, Inglaterra, Alemania, Rusia y ahora España.
¿Sus hijos estaban el otro día en el estadio?
No, eso dijo la tele, están en Italia. Enfocaron a una niña, pero es de Diop. Pareció que se dirigía a mí, ¡Muchas veces los niños negros confunden a su padre!
¿Usted debe ser uno de los tres más rápidos de la Liga, ¿en cuánto corre los 100 metros?
Nunca lo cronometré, igual en 11 segundos.
¿Qué le llama la atención de Usain Bolt?
Sus zancadas y su gran velocidad.
¿Ningún compañero corrió peligro de caer decapitado al ir a abrazarle tras un gol en una de sus volteretas?
Sí, Morfeo. En un partido de Champions del Inter con el Leverkusen. No le di pero faltó muy poco.
¿Y usted a quién abrazó con más emoción?
A Ronaldo. Coincidí con él en el Inter. ¡El número uno! Raro era el entrenamiento al que no acudían tres mil personas, muchas reían y lloraban con sus goles.
¿Usted ha pertenecido a equipos que jugaban desde la superioridad, aquel Inter, por ejemplo, y en otros que se veían dominados, como el Levante ahora. Pero siempre metió goles, ¿dónde está el secreto?
Para mí es exactamente igual el Inter que el Levante. Al final se trata de jugar, esforzarse y buscarse la vida, de meter gol como puedas. Tengo a mis compañeros y yo doy el máximo nivel que puedo. ¿Sabe? Debuté contra la Real y metí tres goles, dos en fuera de juego dijo el árbitro. El bueno valió tres puntos. Fue un sueño, y tengo muchos más.

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